Feb. 3, 2015

¡Will Gadd escaló las Cataratas del Niágara congeladas!

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Las Cataratas del Niágara, que reciben 20 millones de visitantes al año, están situadas en la frontera entre Canadá y Estados Unidos.
Es un punto de referencia nacional para ambos países, una de las primeras atracciones turísticas del mundo, y, en pocas palabras, una maravilla de la naturaleza.  Mucha gente ha bajado las cataratas en los últimos años, pero el canadiense Will Gadd (nombrado hace poco “Aventurero del Año”) es la primera persona que consigue subirlas. ¿Cómo? Bueno, es uno de los mejores alpinistas de hielo del mundo, y las Cataratas del Niágara estaban congeladas.   “En el verano fui a ver el lugar que teníamos en mente escalar”, afirmó Gadd. “Entonces hubiera sido arrastrado por las lluvias torrenciales”, aseguró. Pero el invierno tan frío de este año permitió que el deshielo fuera más lento, lo que hace que las cataratas sean más escalables. “En un invierno cálido no habría manera de subir aquí”, sostuvo.

Después de ponerse de acuerdo y trabajar con el Departamento de Parques del Estado de Nueva York y la Policía, Gadd y su equipo fueron capaces de crear un plan integral para asegurar que el ascenso fuera seguro para él y el medio ambiente, y poder así concretar uno de sus años más épicos como escalador. Había dos prioridades a la hora de escalar: ética y seguridad.

"Lo haremos bajo a protección de la naturaleza. No dejaremos nada en el hielo que no estuviera allí antes. Es la única forma de hacerlo bien", dijo.
La línea (situada en el lado estadounidense de la sección de la Herradura del Niágara, cerca de lo que se conoce como Terrapin Point) tiene una extensión de unos 45 metros desde abajo. Aún así, no es hielo fácil de escalar. "El hielo está formado en capas. Eso significa que hay una capa de hielo, después nieve (con mucho aire), después otra capa de hielo... Seguro que es inseguro", decía.

Will estimó el grado en WI6+, el más duro posible para este tipo de escalada. Las herramientas que utilizó fueron piolets, crampones y un gancho para el hielo de Black Diamond especialmente diseñado para la ocasión.

El recorrido comienza con una fuerte travesía a la que Will rebautizó como “la caldera de la muerte”, donde la cascada golpeaba contra un agujero en el hielo. "Si vas a la caldera de la muerte, estás sentenciado. Puedes golpearte contra las rocas, ahogarte o morir de frío", dice.
Por encima de la caldera, él y su compañero de escalada, Sarah, establecieron un lugar seguro en una cueva de hielo un poco más pequeña que una cabina telefónica. Gadd ascendió por la trayectoria prevista tres veces, tardando una hora en cada ascenso.
La línea se encuentra casi perfectamente al borde de la frontera entre EE.UU. y Canadá.

¿Cómo se sentirá después de cantar victoria en la cima de las cataratas? Bueno, tampoco es que Will esté muy rebosante: "La subida me dio una paliza. Llegué a la cima pero Niágara me ha ganado. Al final del día aún tenía hipotermia. Las cataratas me han hecho mucho más daño del que les he hecho yo a ella", dijo.

Victoria o no, Gadd hizo historia con la escalada a la catarata más emblemática del mundo.

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